Leamos con nuestros hijos

Margarita Mainé: “Estar en un aula con 20 niños requiere de mucha creatividad”

La familia y los docentes son los primeros transmisores de emociones, descubrimientos, amor, pasión por la lectura, y fuente inagotable de historias para contar. La primera infancia es un tiempo mágico en el que los cinco sentidos se abren al mundo. ¿Cómo generar chicos y chicas lectores desde los primeros años de vida? ¿Qué rol cumplen los docentes en la transmisión de las emociones? En un nuevo encuentro de Experiencia LeamosMaría Belén Marinone conversó con Margarita Mainé, escritora y docente, autora de libros como Cuentos para salir al recreo y La familia López, sobre cómo generar espacios de lectura en el aula y en casa, la libertad como elemento indispensable para el crecimiento, su obra y todo el amor que transmite por la lectura, la docencia y los niños y niñas.

“Los adultos somos los que, desde muchos caminos, facilitamos la lectura a los niños”, comenzó la escritora. Desde el ejemplo de ver al adulto leer, y desde el lugar de facilitador y seleccionador del material que les llega, tanto padres como educadores son los primeros en introducirlos en este mundo. “No todos los padres tienen porque saber de literatura infantil”, dijo, porque es ahí donde el rol del jardín de infantes y la escuela aparece, ofreciendo material para que los papás se vayan “empapando” con autores, libros y sagas.

La lectura en la primera infanciaLa lectura en la primera infancia

Para la escritora, en el aula de los jardines el libro se introduce como un juego. No porque la maestra sea una niña, -como se la solía infantilizar en algún momento-, sino porque requiere de una improvisación permanente: “Para estar en un aula con 20 niños necesitás mucha más creatividad que para ser escritor”. Además, Mainé es una defensora de la narración en las primeras etapas de jardín: “Antes del libro en la mano se requiere atención a la palabra y comprensión de la historia”. La narración antes de la lectura de un libro en físico, produce que la mirada de la maestra vaya directo hacia los chicos y de los chicos hacia ella: “Los atrapás, y podés notar si están cansados, si están enganchados, te permite jugar con el tono de voz… La narración ofrece más recursos.”

Loading the player...

Deja una respuesta