Any Ventura no solo es periodista, también es socióloga, escritora y locutora. Militó en política, condujo programas de televisión, fue panelista, trabajó en radio, y escribió muchos libros, entre ellos, Las que Mandan. El poder de las mujeres en la Argentina menemista y, el más reciente, Diálogos con Antonio Carrizo. Tiene tres hijos y seis nietos y jamás dejó de trabajar. Hoy conduce el programa de radio Una nueva aventura, en AM750, y también participa en Bendita.
En una entrevista a cargo de Carolina Balbiani en el marco de Experiencia Leamos, la periodista habló de cómo logra mantener el equilibrio entre su vida personal, familiar y profesional. “Soy intensa como madre, como abuela y como profesional”, comenzó. Su mamá, dijo, fue un gran ejemplo de cómo trabajar hasta muy grande: hasta los 90 años. Todos los días se tomaba el colectivo para ir a la Universidad del Cine en San Telmo, donde ocupaba el puesto de directora: “Ella siempre fue ejemplo de trabajo para mí y me enseñó el amor por la lectura y el cine. Por ella crecí en un ambiente cultural sumamente interesante”.
Como abuela, Any siempre estuvo cerca de sus nietos. Cuando Tomi, el mayor de sus nietos, era chiquito, ella lo llevaba a todas las notas que realizaba: “Fuimos a la redacción de la revista Gente, a River, a cubrir partidos de tenis. Era extraordinario… ¡Vivió tantas experiencias!”.
“Soy una abuela con novios. Es raro”. Contó que después de separarse, sus hijos le dijeron que no querían conocer más a nadie: “¡Los cansé!”. De todas formas, pasados los años el equilibrio surgió y hoy tiene un “novio de fin de semana”, con el que todos se llevan bien. No es de convivencia completa: viernes, sábado y domingo, “¡y chau!”, contó entre risas.
Any dice que con tras haber mantenido relaciones de larga duración tiene un máster en negociación. En su vínculo más reciente negoció que no hubieran críticas: “Cada uno es grande; sería interesante no decirle al otro cosas que lo lastimen”. A veces requiere de un esfuerzo, “pero se puede”.
Entre tanto trabajo, pandemia, y crisis económica, hacer que la vida sea más leve, dijo, es un positivo –e inteligente– “switch” de estar en pareja.
